7 de julio de 2009

Vaya desilusión


Poco más de 3 años sin ir al Cerro del Huehuentón, así que cuando sugirieron esta ruta luego luego me apunté. Nos vimos en casa de Luis Miguel, enfrente del Funeral Colonias. Nos trepamos a las camionetas con todo y bicis y agarramos rumbo a Ameca. Un día nublado con lluvia a ratos.

Ya en Ameca, desviación a Quila, a donde llegamos después de unos 50min de terracería. Casi todos con impermeables; yo dudaba porque sé que sudo mucho y llevar una chamarra encima, aunque sea ligera, es como un mini-sauna. No, mejor aguanto la lluvia. Creo que fué una decisión acertada, en realidad nunca nos llovió fuerte e incluso a ratos salió el sol.



Pronto la primera subida; no es un tramo largo pero sí está empinado. Los primeros 200 mts. me hice el valiente y usé el plato de enmedio, pero enseguida recurrí al payasito... apenas íbamos empezando. Pasando el kilómetro 10 otra buena subida, algo más empinada. Aqui sí nada de heroísmos, 22-34 y aún así se sentía el rigor. Eso sí, el paisaje precioso, el bosque verde y el ambiente fresco por la lluvia. Ya nomás por esto vale la pena hacer el esfuerzo del recorrido. Luego vino una bajada que, aunque no era muy pronunciada y era en camino ancho, había que tener mucha precaución por lo resbaloso del terreno. Llegamos el sujetillo y yo a una intersección y esperamos a los demás mientras tomabamos un poco de sol aprovechando que se asomó.

Por eso sube como sube el sujetillo, chéquense el "honguito" que se botaneó





Nos reagrupamos y ahí vamos hacia la subida al Huehuentón. Llegando al crucero hacemos una pequeña pausa como para agarrar aire y entonces la pregunta "¿quien se anima?". Luis Miguel de plano responde "yo no subo, aquí los espero, y la carrilla me anda valiendo m...". 'Ta bien pues, si no quieres subir no subas y ya. Los demás nos hacemos los valientes y ahí vamos. Una subida corta (1.9 Km) pero muy pesada (12.5% de pendiente). Aparte, el terreno resbaloso. Hay que escoger muy bien por dónde pasar para que las ruedas no patinen, cosa que le sucedió a Samir un par de ocasiones... gracias a eso lo pude alcanzar. En fin, poco a poco fuimos llegando a la cima, donde algunos decidimos dejar las bicis y caminar hasta la parte más alta, donde ingerimos el respectivo lunch.


Aaahhhh, qué diferente se siente de bajada... reunión en el crucero y continuamos el recorrido. Puro bajar hasta el camino que va de regreso a Quila. Aquí viene un tramo de empedrado y subida, poca pendiente pero constante. Una pausa para auxiliar a Samir con una ponchadura y continuamos.


Esta parte se me hizo algo pesada ya que son algunos kilómetros y ya se trae el esfuerzo de la subida al Huehuentón en las piernas. Nos reagrupamos en una desviación para ir a visitar el árbol de la lira, un árbol de forma singular gracias a una bifurcación en su tronco que asemeja la forma de una lira, precisamente. Fotos y vámonos ya para terminar.




Justo antes de la parte final Luis Miguel sugiere una pequeña desviación para visitar "La Presa del Ahogado". Llegamos al lugar y ahí están unos tipos en unas cuatrimotos que acaban de llegar... nosotros todos hambreados, con apenas unos tragos de agua y ya sin alimento y los cuatrimoteros empiezan a sacar el pisto, la carne para asar y hasta el iPod con música ambiental. Entonces nos preguntamos "¿qué estamos haciéndole al cuento en las bicicletas? ¡Estamos en el deporte equivocado!". Ah, pero ahorita llegando a Quila me desquito con una chela bien fría... ¡JA! Una vez terminada la ruta y mientras cambiábamos de atuendo y se subían las biclas a las camionetas, Luis Miguel y yo vamos a la tiendita, vemos los refrigeradores llenos de cerveza sudada, en su punto peeeeeero... ¡oh sorpresa! Es ley seca; no nos pueden vender. Me lleva la #%&@... ¿tanto rodar para esto?

Y así, con esa frustración tuve que regresar a Guadalajara. Ni siquiera el Hershey's pudo levantarme el ánimo.


Así fué...

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