11 de febrero de 2009

De regreso al MTB

Después de una ausencia de 5 semanas, por fin me trepé nuevamente a mi corcel negro el domingo pasado y enfilé rumbo a La Primavera, con el fin de hacer la ultra-clásica ruta de La Mosca. A un ritmo mas bien tranquilo dada la falta de condición y los kilitos de más provocados por las fiestas decembrinas y las vacaciones (luego les cuento, estuvieron muy muy interesantes), llegué sin mayores problemas al Km. 8.5. Muchos ciclistas pero nadie conocido... "mmm, no creo tardar mucho en encontrarme a alguien". Y tal cual, justo antes de dar la vuelta hacia La Mosca, me saluda un ciclista; se me hace raro, no lo conozco... "Pablo, ¿dónde vas k?" me insiste. Tons me regreso y veo que es el buen Sleepy. "Caray, qué milagro, disculpa que no te reconocí". Ya tenía mucho tiempo sin verlo. Y enseguida viene Arturo Mora, Leo y demás compañía. "¿Y los Corona?" pregunto. Nada, que el Charlie ya emigró a León, Gto. y Oscar agarró la peda el día anterior.

En fin, me uní al grupo y ahí vamos. Me cuesta trabajo mantener el ritmo pero ahí voy, sufriendo con las subidas. Justo antes de empezar la bajada los dejo pasar para tomarme un respiro... y ahí voy nuevamente, pensando si tomo el camino sencillo o me voy por la derecha que requiere manejo. Bah, por la derecha, total, dicen que lo que bien se aprende jamás se olvida. Y curiosamente, me salió bien y a la primera. ¡Que bien! Y así bajé hasta terminar la mosca, sin quitar los pies de los pedales. Entonces me despido y me responden "vamos a seguirle a la glorieta, si vienes bien, no seas cu...". Está bien, está bien, no me gusta hacerme del rogar. Pero seguro en la semana me voy a acordar de ustedes, cuando me sienta todo jodido.

Fuimos a La Glorieta, descansamos unos 15min y de regreso. En una de esas, un mal cálculo y ¡zas! me saco un bistec de la pantorrilla derecha. Ya se me hacía que no me podía ir en blanco... aunque creo que lo que más me pesó fué la subida de retorno por La Cebada. De plano tuve que echar mano del payasito. Total que completé el recorrido hasta la caseta. Y para completar la mañana nos fuimos a degustar unos buenos tacos de barbacoa y un consomé para reponer las calorías consumidas. Así fué...

Por la Av. Mariano Otero
Subiendo y sudando hacia el Ocho y Medio





Gajes del oficio...

1 comentario:

  1. en un ambiente banal ¿Percibimos la hermosura?
    Dado que no soy ambientalista rara vez me detengo al VERDE y Hoy me di cuenta de lo verde que segurament estoy Porque la sociedad nos determina lo que debemos percebir por aquello que nos han hecho creer que es objetivo, modificando "el ser con la imagen del tener", cuestión de ENFOCARCE. Y eso es lo aprendi hoy de tu blog. ENFORCARME EN LO VERDE..¡¡incluimos las de don bob marley!!!

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