19 de octubre de 2007

¡Qué hermosa hueva!

Así es, debo reconocer que la tiré muy gacho durante un buen rato para publicar artículos en este blog, pero nunca es tarde para volver a reportar las aventurillas así que aquí me tienen de nuevo. En este tiempo a pesar de que no he tenido actividad muy intensa han habido cosas interesantes, empezando por el ultra-clásico paseo a Chiquilistlán el cual no deja de ser interesante; este año con la novedad de que no llovió... siempre hay una primera vez. En plan más recreativo, fuimos a Camécuaro, Mich. donde hubo oportunidad de practicar algo de kayak. No me fué posible asistir al Xtreme Adventure en Aguascalientes debido a una infección (joder). Hace 15 días sin querer queriendo me fuí a Tequila al maratón de MTB y me fué bien, a pesar de que acabé todo acalambrado (ver artículo anterior). Nuevamente la gripa me impidió competir en Querétaro el domingo pasado (inches enfermedades de chit). Anyway, ya me estoy recuperando, ayer fuí a hacer algo de ruta y me sentí bien. Este próximo sábado viene un reto muy interesante, las tres torres en La Primavera. Espero poder completar el recorrido.

Así pues, enseguida publico los artículos pendientes, particularmente el de Chiquilistlán, que ya me están presionando con las fotos. Y como dijo Terminator, "I'll be back...".

10 de octubre de 2007

No pain, no gain


10:30 Hrs., Tequila, Jal., plaza principal. Arranca todo el pelotón siguiendo a la patrulla. El grupo puntero jala fuerte y, aunque me repito constantemente que es una prueba larga y debo administrarme, la inercia me jala y el ritmo cardiaco va por encima del 90%. Está nublado, el clima es fresco. Pronto dejamos las calles del pueblo y entramos a camino de terracería. Los primeros ponchados van quedando rezagados. Cruzamos una carretera y de pronto el pelotón se detiene en un camino empedrado. No entiendo bien qué pasa, duramos unos 5 min a vuelta de rueda y por fin se retira la cuatrimoto. La estampida no se hace esperar. Veo a un fulano de mi categoría a la distancia. Como no he visto a muchos, él será mi referencia. Mi pulso ha bajado pero debo limitarme para no cansarme antes de lo debido. Después de unos kilómetros llega una bajada muy fuerte en empedrado; aprovecho para rebasar a varios ciclistas; delante de mí viene uno de la categoría "Principiantes" bajando como en tobogán. "¿Cómo un principiante me va a ganar? Never!" Y ahí voy yo también, sin miedo a la muerte. En las curvas hay que tener mucho cuidado, un error y la caída sería desastrosa. Mientras sigo bajando a toda velocidad, pienso "¿cómo estará la subida de regreso? Ya no quiero bajar...". Una máxima del ciclismo de montaña es "todo lo que baja, tiene que subir". Y así fué: una fuerte pendiente en terreno con piedra suelta. ¿Así o más complicado? En la bajada dejé al monito de mi categoría, pero en la subida me volvió a pasar. Creo que anda bien. Las nubes dan paso al sol y la temperatura empieza a subir. Un factor más. Después de un rato de subir pasamos por un par de poblaciones y es simpático escuchar a los niños que gritan "¡sí-se-puede, sí-se-puede!". Siguen sucesiones de bajadas-subidas que parece que no pero requieren buen manejo, el terreno es muy irregular y las piedras sueltas exigen. Me alegro de haber puesto sellador en mis llantas ayer, he visto muchos ponchados. Kilómetro 30: después de un descenso, mi rival me vuelve a alcanzar y me pasa. El toma y daca. Algo de terreno parejo y después una segunda subida fuerte y prolongada. El sol abrazante, afortunadamente hay varios puestos de hidratación. El otro corredor se detiene a media subida a comer algo y yo sigo; hace ratillo me comí mi gel y vengo bien. Despacio, despacio, aún falta mucho. La subida bien pesada, vengo en el payasito y aún así siento el rigor. De vez en cuando volteo, el paisaje es tremendo: barrancas enormes de color verde por la vegetación y sembradíos interminables de agave azul. Qué hermoso. Lástima que no hay mucho tiempo para contemplar el escenario. Subir, subir, administrar el esfuerzo. Finalmente la pendiente cede y vienen algunos descensos ligeros pero el terreno sigue siendo muy irregular, el suelo están infestado de piedras, baches, montículos, etc. Y otra vez me alcanza el otro corredor. Parece que será un duelo de resistencia hasta el final. Durante un rato rodamos juntos, aunque él viene detrás cortándose el aire. De vez en cuando serpenteo para no darle todas las facilidades. Previo a la penúltima población antes de la meta en Tequila noto su ausencia. Qué raro. ¿Le habrá pasado algo? Un tramo de carretera libre y luego a la antigua carretera. Caray, está peor que algunas brechas. Y de subida, pa'cabarla de amolar. El sol a todo lo que dá y ya casi no traigo agua, bebo un sorbo de vez en cuando. Una persona indica una desviación y le pregunto "¿tienes agua?". "No, pero a 200 mts. encuentras". 200, 400, 800, 1,200 mts... nada de agua. Me chorearon. Me siento molido. Tengo muchas ganas de pararme a descansar pero resisto la tentación y sigo pedaleando. El terreno tiene una pendiente suave pero suficiente para ir pedaleando con el payasito. No me queda fuerza para más. Los brazos me duelen. Llega una bajada... lo cual no sé si es mejor ó peor, no tengo que pedalear pero sí tengo que mantener el equilibrio y frenar a tiempo para no caer, hay mucha piedra suelta. Finalmente llego al cruce de un arroyo y veo que hay un puesto de hidratación. Aaaahhh, un muy buen trago de agua. Una última subida corta pero empinada, la termino y siento un tirón en la pierna izquierda; lo bueno que ya solo es bajada hasta la meta. Apenas cruzo y me doy cuenta que en una mesa tienen fruta y agua. Me paro e inmediatamente llega el calambre... ¡ouch! Aguanto para no perder la compostura pero me duele mucho. Como fruta, tomo agua y me relajo. Voy a la zona de meta para conocer mi posición final: 4to. en mi categoría, lo que significa que estoy en el podio. ¡Valió la pena el esfuerzo!

Bueno, hay que reconocer que fuí 4 de 7 en mi categoría y 46 de 77 en la general, pero es un buen resultado considerando mi nivel de acondicionamiento, que no es el óptimo. Y como dicen, "lo bailado quién me lo quita". Así fué...

23 de agosto de 2007

Tour de Farse 2007

Efectivamente, una farsa es en lo que el Tour de France se ha convertido. Este año lo seguí al inicio con la esperanza de ver triunfador a Vinokourov y todo resultó en un fiasco. Primero sufre una caída espectacular que lo lesiona fuertemente y luego resulta positivo de dopaje. En lo personal, el dopaje me anda valiendo. Todos se dopan. No, no es que yo posea información exclusiva ni que conozca a todos los ciclistas profesionales. Basta con ser un ciclista aficionado de fin de semana para darse cuenta de ello. El dopaje existe. Es real. Es una práctica común. ¿O alguien cree que se pueden recorrer +3,000 Kms en 3 semanas, con solo 2 días de descanso, a un promedio de velocidad de +35 Km/Hr, con solo desayunar Zucaritas de Kellog's?

El deporte como una actividad competitiva. El honor, el coraje, la justa competencia. Ah, qué bonito. Imagino a los griegos con sus rituales y en pleno despliegue de sus habilidades físicas, con sus hermosos templos y monumentos a Zeus, Atenea y demás como testigos. Pero hoy en día, todo este encanto poético se ha perdido por una sencilla razón: el dinero. Y como consecuencia, tenemos una farsa, una mentira, un circo, una pantomima. Ciclistas que pretenden ser deportistas "limpios", autoridades que pretenden "regular" la actividad. No sé si reír ó llorar. La doble moral del ciclismo en particular es avergonzante: por un lado, se les exige a los ciclistas ser limpios, no utilizar sustancias prohibidas, utilizar sólo su físico. Por otro lado, se les exigen resultados, pruebas agotadoras, rendimientos sobrehumanos. Y en medio de la espada y la pared, por supuesto, muchos intere$e$ de por medio. Contratos exclusivos, patrocinadores, transmisiones por TV e Internet, propaganda, etc., etc.

Vinokourov gana la primer contrarreloj y se coloca entre los primeros 10 de la clasificación general. Enseguida pierde 30 minutos y luego en una gran escapada gana una etapa en solitario. Enseguida se anuncia que infringió el reglamento al haber recibido una transfusión de sangre, según pruebas de laboratorio. No solo él, sino que todo el equipo Astana es expulsado del Tour. El "pollo" Rasmussen defiende a capa y espada su primer lugar en la general, ante un equipo Discovery que lo acosa con todo, pero ni el experimentado Leipheimer ni la fuerza del joven Contador pueden con el danés, y los supera claramente en los Pirineos, asegurando prácticamente la victoria del TdF. Horas después de cruzar la meta, el equipo Rabobank decide expulsarlo del equipo por "faltas administrativas". Detalles que se sabían desde antes de que empezara el Tour. Pero tuvieron a bien avisarle justo el día que gana. Gracias. El Tour queda entonces en manos de Contador y el Discovery, equipo con uno de los mayores presupuestos (sino es el que más) y del cual es socio Lance Armstrong. Qué curioso. Y ahora resulta que el mismo Contador es sospechoso de dopaje.

Vuelvo a repetirlo: en lo personal, el dopaje no me molesta. Ya sé que todos los ciclistas lo hacen. Y los entiendo: las pruebas a que son sometidos son tremendas. ¿De qué otra manera podrían rendir así? Lo que verdaderamente me molesta es que pretendan hacerle creer a uno, primero, que ellos no se dopan, y segundo, que las autoridades realmente los vigilan. Un poco más de seriedad caballeros, por favor, no estamos en el circo de Lagrimita y Costel. La realidad es que, mientras haya euros de por medio, esto seguirá ocurriendo. Yo los invito, autoridades y ciclistas por igual, a que se quiten las máscaras. Legalicen el dopaje. Regulación, no prohibición. ¿Quieren un buen espectáculo a gran velocidad, con duelos épicos en los ascensos, con sprints en la zona de meta a +60 Km/Hr para deleite del público, y que este a su vez consuma los productos de los patrocinadores? Dejen que los ciclistas se dopen. Ya lo hacen ¿O acaso no lo saben? ¿Qué es peor, saber que el dopaje es permitido, ó prohibirlo para que 10 años después sea el mismo ciclista quien confiese que utilizó "x" sustancia para ganar el Tour? Ahora bien ¿quieren en verdad un deporte "limpio"? Déjense de cosas: acuartelen a los ciclistas desde dos semanas antes del Tour. Enciérrenlos en el hotel. Aislados de familia, amigos, fans, entrenadores, médicos. Nadie entra y nadie sale que no esté autorizado. Vigilancia estrecha día y noche. ¿Inhumano? Puede ser, pero no veo otra forma de evitar que se dopen. Y aún así, quién sabe...

Ciclistas con sustancias y prácticas prohibidas, laboratorios no confiables, escándalos en la prensa, confesiones, sospechas, autoridades que manejan el deporte como quieren... el ciclismo de ruta vive, hoy por hoy, más de esto que del ciclismo en sí. Ya solo falta que las noticias de ciclismo las pasen en Ventaneando y en La Oreja. Y todavía nos quieren hacer creer que todos buscan un "deporte limpio". Bah. Prefiero tomar mi bicicleta de montaña e irme a rodar a La Primavera. Jamás he ocultado que me tomo una Coca y dos Sedalmerck antes de salir... ;)

21 de agosto de 2007

Spa gratuito

O por lo menos, la mascarilla de barro en todo el cuerpo. El sábado pasado (18 Ago) regresé al MTB después de 3 semanas de inactividad, y que mejor manera que haciendo una de las rutas favoritas: Atemajac de Brizuela. ¿Les había dicho que tiene un singletrack maravilloso? Esta vez se juntó una buena banda:



El día pintaba bien: clima agradable, soleado, buen ánimo, bicis listas, peeeeeero... no había dado ni el primer pedalazo cuando ya tenía las zapatillas llenas de lodo. Ni siquiera podía engraparme. Primer aviso de como estaría el resto de la ruta. En el primer ascenso me la llevé tranquilo ya que no traía la condición suficiente, así que "payasito, para que te quiero". En los descensos había que cerrar prácticamente los ojos para evitar que entrara el lodo que salpicaba por todos lados.





Decidimos subir a la cruz para admirar el paisaje pero ¡oh sorpresa...! Nublado. De todos modos aprovechamos para un "break" y comer algo.





Al bajar de esta parte y cruzar una pequeña ranchería, la primer visita forzada al suelo: había una pequeña canaleta y varios decidieron brincar aprovechando el vuelo de la bici... error. Con lo resbaloso del barro sufrieron un aterrizaje forzoso. Como fichas de dominó. Nada de consecuencias, afortunadamente.




A estas alturas, las biclas ya habían "engordado" bastante, cortesía del siempre presente lodazal:




Con todo y la carga extra, ahí vamos a ritmo en la subida a la piedra balanceada. Luego llegamos a la parte más alta del recorrido y recobramos el aliento y aprovechamos para tomar unas fotos antes del "tenebroso" descenso: un singletrack muy técnico, lleno de piedras, raíces y escalones, seguido de una bajada pronunciada en camino ancho tapizado de barro resbaloso. ¿Así, o le agregamos más emoción?









Yo salí en medio del grupo, normalmente me aviento sin miedo a la muerte, pero en esta ocasión no traía mucho manejo que digamos, así que bajé muy precavido. Al final del singletrack nos reunimos para esperar a todo el grupo y ahora sí salí por delante para continuar por la "resbaladilla"; nuevamente, mucha precaución. Cualquier exceso de confianza, suelo seguro. Llegando a Juanacatlán bajamos por una calle donde hay una zona pedregosa en descenso que requiere manejo, seguida de, adivinaron, terreno resbaladizo. El buen Samir (un "sujetillo" greñudo que aparece por ahí en las fotos) me venía comentando que "hay que tener cuidado, si entras mal esgado con la bici te resbalas y caes". Y, cual profeta, así acabó Samir:



Lástima que venía adelante y no pude apreciar en todo su esplendor su depurada "técnica alemana de parado en seco para la búsqueda de monedas y tesoros enterrados", juar, juar, juar.

Sin mayures novedades, llegamos a Ferrería para un descanso y una obligada "coquita" bien fría...





En ese momento a mí de plano me llegó el "bajón" y ya meramente me dediqué a rodar para llegar, el cuerpo ya había dado lo que tenía que dar. Definitivamente no era mi día, pero como siempre disfruté de una muy buena rodada en compañía de buenos amigos, quienes se preocupan por amenizar el evento con sus caídas para que tengamos anécdotas que contar a nuestros nietos, jajajaja.

Así fué...

Back on track

Después de un rato de inactividad en este blog, vuelvo a las andadas. No había mucho en realidad qué comentar, enseguida de la competencia de Guanajuato tuve altibajos en la actividad física. Un par de semanas de plano no hice nada debido a una infección estomacal seguida por una infección en la garganta. Terminé por no saber si era peor la enfermedad ó el remedio; las inchis inyecciones me dolieron hasta en el c... orazón. Anyway, ya la semana pasada retomé el entrenamiento en forma con miras a un par de competencias: el Xtreme Tour organizado por Raid México a realizarse el próximo 22 de Septiembre en Aguascalientes. Lo interesante de esta competencia es que son 3 disciplinas: bici de montaña, kayak y carrera a campo traviesa. Luego, el 14 de Octubre quiero asistir a Querétaro a una competencia de bici de montaña de la región bajío.

Lógicamente, debido a la inactividad el objetivo de los 5,000 Kms para este año se tambaleó un poco, pero ya se está moviendo nuevamente el contador. Tendré que cerrar fuerte el año ya que apenas rebasé los 2,500 Kms y solo quedan 132 días este año; 19Km por día en promedio. Hay que presionar el acelerador...


Esperen varios artículos esta semana ya que hay muchas cosas qué comentar: el Tour, las competencias que vienen, plan de entrenamiento, la rodada del domingo pasado en Atemajac, la clásica a Chiquilistlán, etc.

Stay tuned...