5 de marzo de 2009

Algunas recomendaciones

1) Chéquense este artículo de la multicampeona de ciclismo de montaña (modalidad cross-country) Gunn-Rita, quien poco le falta para que nazca su hijo. Nunca me falta escuchar de mujeres embarazadas que les duele esto, les duele aquello, malestares, que necesitan reposo, etc. No quiero decir que un embarazo sean enchiladas y cada mujer lo vive de acuerdo a su muy particular fisiología, pero cuando leo lo activa que se ha mantenido Gunn-Rita no dejo de sorprenderme (click en la foto para leer su diario, en inglés):


2) A veces la mejor opinión viene de alguien ajeno a lo que sucede. Nashieli me hizo llegar el blog de un gringo de Portland que vino a visitar Guadalajara y se paseó en bicicleta por la ciudad, sin faltar la dominguera Vía RecreActiva.

3) Dénse una vuelta al cine para ver Backyard, el Traspatio, entre más pronto mejor porque ya pronto la quitarán. Sin ser extraordinaria me pareció una buena película que evita caer en amarillismos o sensacionalismos hollywoodenses y logra hacer una denuncia clara no solo del problema de las muertas de Juárez, sino de la cloaca de corrupción, malos manejos, políticos que obedecen a intereses particulares y ciudadanía apática e indiferente en la que está sumido nuestro México lindo y querido. Triste pero cierto.

1 de marzo de 2009

El mejor

Pues sí, nos reunimos alrededor de las 6:30am el sábado 28 de Febrero para ir a rodar a Etzatlán. El Sleepy como es costumbre, llegó tarde. Y también como es costumbre a Ricardo Bribiesca no todo se le presentó como lo deseaba y no llegó. En fin, ahí vamos Leo, Oscar, Arturo, Víctor, Sleepy, Chava y su servilleta en 3 vehículos por la carretera y en una hora llegamos al punto de partida. Indumentaria, alistar corceles, mochila, víveres... estábamos ya casi listos cuando el buen Víctor lanza la pregunta de los 60 mil: "Pablo ¿crees que haya mucho polvo?". No maaaaa... ciclismo de montaña, saaaaabeeee!!! Creo que acababan de hacerle manicure y un facial (es decir, limpieza del rostro) y andaba preocupado por ello.


Una vez disipadas las dudas, a pedalear. Muy fresquecito, unos 12 grados; de todos modos nos fuimos relativamente ligeros ya que la temperatura no tarda en subir. Apenas habíamos rodado unos 5 Kms por la carretera a Ahualulco y vemos el tráfico detenido. Enseguida, un "encontronazo" entre dos autos... vaya, y luego dicen que el ciclismo es peligroso. Seguimos de largo con mucho cuidado, esquivando montones de tierra y vehículos, esto debido a que hay obras para ampliar la carretera. Tomamos la desviación hacia Ameca y ya rodamos más tranquilos, hasta me dí oportunidad para tomar fotos.


Llegamos a la terracería e hicimos una pausa para eliminar líquidos innecesarios y atender la bicicleta del buen Chava, ya que en el taller se la dejaron con el poste del manubrio hacia abajo... lástima que no recuerdo el nombre del taller, para no llevar mi bici ahí. Resuelto el problema, a seguir pedaleando. Aunque el paisaje está relativamente seco por la temporada sigue siendo atractivo ir en medio de sembradíos de caña y cerros arbolados. Pasamos Las Jiménez y entonces sí llegó lo sabroso: unas subidas bien exigentes. Aqui fué donde Salvador de plano venía muy fregado pero no se rendía. "Ya estoy aquí, ni modo de rajarme" dijo en una de esas que lo esperamos. ¡Esos son hombres! Con todo y que venía verde después de aventar las tripas, nos acompañó a ver las ruinas de la compañía minera. Un pequeño relax, fotos y a seguirle que todavía faltaba subir. Y así como nosotros, también la temperatura iba subiendo: 33 grados.


Llegamos al punto más alto, nos reagrupamos y ahora sí ¡bajan! En un pequeño atajo desciendo primero y luego volteo a ver al Sleepy, quien a punto está de seguirse derecho por el voladero... pero alcanzó a frenar como Los Picapiedra y no hubo problema. A buena velocidad entre las curvas me pasa Víctor y ahí voy en inga persiguiéndolo... también el Mora muy bravo para bajar con todo. Y así rapidito llegamos a El Amparo, con la sorpresa de que estan estrenando kiosco. ¡Orale! Por supuesto, la foto obligada. No faltó el perro pulgoso de rancho que se arrimó y también estuvo en la sesión fotográfica. Enseguida a la tienda por un refresquito y una botana antes de continuar con la última subida. Aquí fué donde empecé a sentir el rigor y me pesó el ascenso, en parte por el calor: 36 grados. Y sin embargo, nadie perdía el entusiasmo. Chava al pasito pero ahí venía.


Visita obligada al mirador, después de una bajada muy rápida entre curvas... hay que tener cuidado, si no es un vehículo que aparece, las vueltas cerradas lo sacan a uno. Una bonita vista y a continuación ¡abróchense los cinturones! Entramos al singletrack y sin mayor preámbulo comenzaron las raíces, las piedras, los escalones... vaya que se requiere técnica y control de la bici. Voy por delante aplicandome lo mejor posible al manubrio; Mora me pide detenernos un momento para reagruparnos. Y otra vez ahí vamos, cada quien bajando como mejor puede. Cabe notar que así como en la subida Salvador venía sufriendo, en el singletrack se deschongó y bajaba como todo un pro. ¡Quien lo viera!


En una de esas tomo una pequeña desviación y al llegar a un escalón lleno de piedras, pierdo el control y me dá un calambre. Tuve que detenerme en seco y Chava que venía por atrás me esquivó mostrando una vez más muy buena habilidad con la bicla. Total que ahora tuve que ir en la retaguardia del grupo, conteniendo el calambre. Nos reagrupamos adelante y a seguir con las maniobras. Este singletrack no es muy rápido debido a que tiene muchas curvas bien cerradas, pero es muy, muy exigente, no hay tiempo de parpadear. Pasamos un último cancel y veo una cruz... "por aquí no es, no recuerdo esta cruz". Detengo al grupo y me regreso, Oscar confirma que efectivamente el descenso es antes. Retomamos y es una última bajada con buen manejo, que termina con un escalón bien altito. Yo pasé primero y si sentí que la virgen me llamaba, pero lo superé bien. Luego Mora y después Chava. Señores, mis respetos, descendieron con mucho aplomo a pesar de no conocer la ruta. Incluso Salvador se dió el lujo de repetir este tramo, para deleite de todos nosotros. Y esto a pesar de que el sol se volcó sin piedad sobre nuestras cabezas: 40 grados. Nunca me había tocado tan alta temperatura en una rodada.



Finalmente, entramos al pueblo y los llevé a almorzar a la Lonchería La Negra (se las recomiendo), a quien tenía como 20 años sin ver y me dió mucho gusto saludar. Y así, en medio de tortillas hechas a mano, guisos caseros y unas cervezas bien frías pa'la calor, brindamos por lo que fué una muy buena rodada incluyendo el mejor singletrack que he bajado en lo que va del año.



Así fué...




23 de febrero de 2009

Sobre ruedas chiquitas

No es que me hubiese montado en un triciclo Apache (y miren que de niño tenía un "tractor" de la marca) sino que mas bien desempolvé mis patines que hace un buen no me ponía. De hecho, creo que si los he usado unas 6 ó 7 veces han sido muchas... el caso es que ayer domingo, aprovechando que es día de la Vía Recreactiva y habiendo cumplido mi cuota de kilómetros en la bicicleta (ya el sábado había sido humillado en la ruta por el sujetillo Samir y Carlos, méndigos, me dejaron ir adelante en el trepadón de regreso de Tala, pero al final ni el polvo les ví; ya habrá oportunidad de la revancha, nomas pérense a que recupere la condición...) decidí probar a rodar en patines. Antes permítaseme aclarar que yo soy de la (no tan) vieja escuela de los patines de 4 ruedas ubicadas como en los autos, dos adelante y dos atrás, los típicos de bota. No es por nada pero llegué a ser muy bueno... qué tiempos aquellos, casi todas las tardes me salía a patinar con los cuates de la cuadra, se juntaba una buena banda. Recuerdo que en una ocasión logramos reunir el dinero suficiente para comprar un "kit" de hockey, que básicamente consistía en un par de bastones y un puck de plástico en colores fosforescentes. Con esto y cuatro piedras nos poníamos a jugar "hockey banquetero"... muy divertido.

Lamentablemente el día que se organizó una competencia de patinaje de velocidad en la cual era favorito de mi categoría, enfermé de rubeola y solo pude ver las carreras desde la ventana de la sala de mi casa... en fin, que la fiebre por los patines se me fué diluyendo cuando me fuí a vivir a Etzatlán, debido al empedrado de las calles. Hasta que hace unos 6-7 años estuve en Miami de viaje y ví a mucha gente patinando con los patines de 4 ruedas en línea, y mi instinto consumista me impulsó a comprar un par. Sobra decir que la primera vez que los usé me caí un par de veces... nada grave pero sí bastante vergonzoso. Bah ¿quien me conoce por aquellos lares?

El caso es que ayer con todo y titubeos iniciales me lancé a las calles a patinar, eso sí, con casco y guantes por aquello de "no te entumas". Afortunadamente sin mayores contratiempos, excepto que era claro que parecía novato. No hay mucha gente patinando en la vía, al menos no en el tramo que recorrí: de Tepeyac y Niño Obrero hasta la glorieta de los Niños Héroes (ida y vuelta). No hubo zonas complicadas, el único lugar donde sí me dió "meyo" fué en el paso a desnivel de las vías y Niños Héroes... creo que dejé la mitad del hule de las ruedas del patín izquierdo por ir frenando.

En total fué una hora de patinaje, el cual pensé que no sería mucho ejercicio pero dado mi nivel y la calidad del pavimento en las calles de nuestra H. Ciudad resultó ser una buena rutina; quemé las mismas calorías que en una hora de spinning. Luego entonces, creo que el próximo domingo habré de ¡buurrppp! repetir la experiencia.

Así fué...

11 de febrero de 2009

De regreso al MTB

Después de una ausencia de 5 semanas, por fin me trepé nuevamente a mi corcel negro el domingo pasado y enfilé rumbo a La Primavera, con el fin de hacer la ultra-clásica ruta de La Mosca. A un ritmo mas bien tranquilo dada la falta de condición y los kilitos de más provocados por las fiestas decembrinas y las vacaciones (luego les cuento, estuvieron muy muy interesantes), llegué sin mayores problemas al Km. 8.5. Muchos ciclistas pero nadie conocido... "mmm, no creo tardar mucho en encontrarme a alguien". Y tal cual, justo antes de dar la vuelta hacia La Mosca, me saluda un ciclista; se me hace raro, no lo conozco... "Pablo, ¿dónde vas k?" me insiste. Tons me regreso y veo que es el buen Sleepy. "Caray, qué milagro, disculpa que no te reconocí". Ya tenía mucho tiempo sin verlo. Y enseguida viene Arturo Mora, Leo y demás compañía. "¿Y los Corona?" pregunto. Nada, que el Charlie ya emigró a León, Gto. y Oscar agarró la peda el día anterior.

En fin, me uní al grupo y ahí vamos. Me cuesta trabajo mantener el ritmo pero ahí voy, sufriendo con las subidas. Justo antes de empezar la bajada los dejo pasar para tomarme un respiro... y ahí voy nuevamente, pensando si tomo el camino sencillo o me voy por la derecha que requiere manejo. Bah, por la derecha, total, dicen que lo que bien se aprende jamás se olvida. Y curiosamente, me salió bien y a la primera. ¡Que bien! Y así bajé hasta terminar la mosca, sin quitar los pies de los pedales. Entonces me despido y me responden "vamos a seguirle a la glorieta, si vienes bien, no seas cu...". Está bien, está bien, no me gusta hacerme del rogar. Pero seguro en la semana me voy a acordar de ustedes, cuando me sienta todo jodido.

Fuimos a La Glorieta, descansamos unos 15min y de regreso. En una de esas, un mal cálculo y ¡zas! me saco un bistec de la pantorrilla derecha. Ya se me hacía que no me podía ir en blanco... aunque creo que lo que más me pesó fué la subida de retorno por La Cebada. De plano tuve que echar mano del payasito. Total que completé el recorrido hasta la caseta. Y para completar la mañana nos fuimos a degustar unos buenos tacos de barbacoa y un consomé para reponer las calorías consumidas. Así fué...

Por la Av. Mariano Otero
Subiendo y sudando hacia el Ocho y Medio





Gajes del oficio...

2 de enero de 2009

Y empezó el 2009

Después de un fin de año bastante flojo en cuanto a actividades al aire libre se refiere (creo que se pudieron dar cuenta de ello) pero bien nutrido en cuanto a comida y bebida, cortesía de posadas, navidad, fin de año y demás, finalmente comencé el 2009 con un par de modestas salidas a correr, de 5 Km. cada una, pero como dijo el calvo, "algo es algo".

Los últimos meses del 2008 estuvieron plagados de irregularidad en mi actividad física. Aún así, a finales de Octubre se dió el paseo Mascota-Vallarta, el cual disfrutamos bastante. Aparte de eso nada fuera de lo común, por lo que el odómetro se detuvo en 3,625 Kms, de los cuales 310 fueron corriendo y 3,315 a bordo de la bicicleta (tanto la de ruta como la de montaña). Aún corto de los 5K pero ligeramente mejor que el año pasado. Esperemos que los 10Km que llevo en estos 2 días sean un buen presagio para que en el 2009 (¡por fin!) logre llegar a la meta de los 5,000 kilómetros anuales. De cualquier manera no pretendo obsesionarme con estos números, ya que de entrada estaré de vacaciones del 11 de Enero hasta el 4 de Febrero; pero siempre es bueno tener metas para saber más o menos a qué le tira uno. Eso del "no plan" generalmente no nos lleva muy lejos.

Entre mis propósitos para este año, tengo la intención de conocer Cuatro Ciénegas, lugar único y que, para variar, está en peligro de desaparecer por la acción humana. También quiero ir a rodar a la zona de Real de Bolaños, lugar que, al parecer, ofrece muchas posibilidades para actividades como MTB, rafting, rappel y trekking. Luego está la visita a las misiones de la Sierra Gorda de Querétaro, recorrido que gente de bicimapas ha realizado pero aún incompleto; aprovechando que mi mamá vive en la zona, me late poder completar este recorrido por las seis misiones en bici de montaña; veremos si realmente hay manera de conectar todos los lugares a través de terracerías y veredas.

Localmente hay mucho por hacer, empezando por intentar nuevamente el recorrido de Magdalena a Ahuacatlán vía Amatlán de Cañas (en bici de ruta); la primera vez me quedé a mitad de la subida final, así que tengo una deuda que saldar. También está el recorrido Talpa-Cuale-Tuito-Yelapa en bici de montaña; aparte de que no conozco la ruta, aparece como todo un reto por la distancia y los trepadones que hay. También me falta por hacer Mascota-Vallarta por carretera, así como por San Sebastián del Oeste.

En fin, cosas por hacer hay muchas y todo un año por delante para hacerlas, pero primero lo primero: recuperar la condición física necesaria para esos recorridos y perder los kilitos de más que trajeron las fiestas consigo. Para todos quienes leen este blog, mis mejores deseos para el 2009 y recuerden que para lograr el éxito lo más importante no son las habilidades físicas ni los conocimientos ni la educación ni el dinero, sino la actitud.

¡Saludos!