17 de abril de 2008

Puro pavimento

Dado que la semana pasada fué necesario llevar la bici de mtn al taller para un mantenimiento a la suspensión delantera, me he dedicado a la bici de ruta. El sábado pasado fuí de la curva a Tequila, 66Kms muy interesantes ya que no me había dado cuenta que, como no queriendo, en este recorrido se suben +800 metros verticales... buen ejercicio.


Al terminar me encontré con los triatloneros, entrenando fuerte para el Triatlón Pacífico 2008, mucha suerte señores, se toman una Pacífico por mí (de preferencia, después del evento). Ah, y para los que se quedan en Guadalajara este fin de semana, les recuerdo de la Expo Ciclismo Action Sports, del 18 al 20 de Abril en la Expo (click en la imagen para visitar el sitio).


Ayer miércoles fuí a la caseta a hacer intervalos, hacía un buen que no los practicaba y vaya que pasaron la factura... ya me andaba. Pero sé que vale la pena por el beneficio que ofrecen a cambio, así que aguanté carrilla. El próximo sábado me espera Amatlán de Cañas, Nay., ida y vuelta desde Etzatlán. Siempre que he hecho este recorrido termino muerto, la trepada de regreso es muy exigente... aún así, espero en esta ocasión bajarle a las 3:45 Hrs, veremos qué tal. Unas semanas después quiero intentar de Etzatlán a Ahuacatlán, la distancia es similar pero la trepada que hay enseguida de Barranca del Oro me parece que está más empinada que el regreso de Amatlán, así que deberá ser un buen reto.

Luego entonces, seguimos con las llantas delgaditas...

10 de abril de 2008

Vuelta al río (rilouded)

Con la mejor intención de rodar sin detenerme más que para lo mínimo indispensable, me lancé al bosque de La Primavera este domingo pasado para realizar este recorrido de 70 Kms. Por problemas en la logística, salí de mi casa hasta pasadas las 10:30 del nuevo horario, o sea, ya tarde. Comencé a buen ritmo, en menos de una hora ya estaba en el Km 8.5, y a la hora con cuarenta y cinco minutos llegué al final de Toboganes... en esta ocasión, nada de caídas ni raspones, como que ahora sí la bici traía piloto. Muy pocos ciclistas en la ruta... más bien gente en día de campo. En la subida a obsidianas comencé a ver mi suerte: el calor a todo lo que daba, el terreno bien resbaloso y los líquidos escaseando. Llegué a la conclusión de que lo mejor sería tomar el "atajo" hacia el río de agua caliente. Con lo que no contaba es que, por bajar rápido, se me pasó la desviación... ya que, a seguirle hasta el río seco. Y la subida que sigue... pensé que me costaría mucho esfuerzo, pero de pronto ya estaba hasta arriba. Comienzo el regreso a un lado del río, mucha gente con tiendas de campaña, carne asada, bañándose y jugando en el agua... dan ganas de quedarse, pero debo seguir. Me encuentro con unos ciclistas que vienen en sentido contrario y sigo por donde vienen. No conocía esta vereda, que sigue bordeando el río del lado contrario al Cañón de las Flores. Está divertida, tiene algo de manejo. Más adelante cruza el río pero entre que no conozco y entre que el terreno está lleno de hojarasca, se vuelve confuso el camino. Y encima el cansancio, que ya se hace presente... me desespero y decido retomar hacia arriba para encontrar el camino conocido. Afortunadamente no tardo en encontrarlo y a seguirle. Me preocupa el agua, ya casi no traigo y la boca muy reseca... y falta subir al Cañón de las Flores. Decido seguir por el camino empedrado a tomar el atajo, ya que de cualquier manera la subida por ahí está imposible, así que prefiero rodar. Como puedo llego al pueblo y hago una pausa para reabastecer líquidos. Un par de coquitas bien frías (¡aaahhh!), estiro las piernas y vámonos, ya solo falta la carretera.

Sin mayores novedades, llego a mi casa después de 4:24 horas. No estuvo tan mal, pensando en las condiciones climatológicas (el termómetro llegó hasta 36 grados). Eso sí, llegué muerto. Y muy sediento, el resto del día me la pasé tomando agua (bueno, se alcanzaron a colar 3 chelitas, jejeje). Una muy buena rodada, a buen ritmo. Así fué...

1 de abril de 2008

Nevado de Colima

El cual, por cierto, no tiene nieve... ¡qué ironía! El sábado pasado fuimos a Zapotiltic a visitar a la familia de un muy buen amigo de María, y pues aprovechando el viaje subí mi bici de montaña con miras a pedalear en el Nevado el domingo por la mañana. Si no mal recuerdo, la última vez que rodé por estos lares fué hace poco más de 3 años, junto con el buen David Santana. Aún tenía la Epic roja, recuerdo que de regreso se me ponchó la llanta trasera (gracias, inchis llantas Hutchinson Python de "#$%&) y los dos olvidamos las refacciones/herramientas en el carro... y pues ni modo, tuve que aventarme prácticamente todo el descenso con la llanta desinflada. Con todo y que bajé lo más despacio posible, la llanta acabó hecha trizas, lo bueno que la rueda aguantó los trancazos. En fin, llegamos al camino principal (cerca de "El Fresnito") a eso de las 9am y a comenzar a pedalear. Vaya que me requirió un rato agarrar ritmo, esta subida es implacable desde los primeros metros. María se adelantó en el carro y luego siguió a pie. Un poco más adelante la alcanzo... me doy cuenta entonces que vengo a un ritmo de 100mts verticales cada 10min, o 10m verticales por minuto, Aprox. No sé bien si es lento ó rápido pero procuro mantenerlo. La temperatura agradable, alrededor de los 20-22 grados. Subir, subir, subir... no hay de otra. La terracería muy polvosa y muy suelta en ciertos tramos. Y luego los mosquitos... ¡ah, qué lata! El brazo derecho lo utilizo como si fuera un limpiaparabrisas. Total, que es una buena friega. De repente la pendiente cede, por unos cuantos metros, pero aprovecho cada centímetro para despegarme del asiento y descansar mi trasero que ya viene adolorido. A partir de los 2,500 metros de altura, la rodada toma un giro y, en vez de ser un reto físico, se convierte en un reto mental. Trato de "aligerar" el pedaleo sin bajar el ritmo. La ingesta de líquidos la limito a un trago cada 10-15min. Aprovecho una pequeña recta para comer una manzana... aahhh, qué bien, dulce y jugosa. 2,850 metros, una pendiente corta pero fuerte; sin problemas pero absorbe mucha de mi energía. Apenas y puedo seguir rodando. Y luego otra... ¿de qué se trata? Mi cuerpo pide esquina pero mentalmente aún no me rindo. "Ultimas curvas" pienso... jajaja, qué inocente. Aún falta camino por recorrer. Rebaso los 3,000 metros. No debo estar lejos, si no mal recuerdo, la caseta está a los 3,100-3,200. Algo que he notado desde hace rato es que pareciera mi primera vez en bici de montaña... ¡me duelen mucho mis nalgas! El asiento ha hecho lo que ha querido de mí, y ni siquiera una invitación a cenar el ingrato. ¡Joder! Aguanta, aguanta. Pero el bajón es inevitable, a eso de los 3,210 metros decido hacer una pausa. Me URGE estirar las piernas y comer algo. Breve, en menos de 5 minutos estoy arriba de la bici pedaleanto de nueva cuenta. Y poco después, llego a la caseta. Caray, y pensar que faltaba casi nada... bueno, de cualquier manera fué un muy buen esfuerzo, hice 2Hrs 33min, un récord personal. Recuerdo la primera vez que vine aquí, hace unos 7 años: 3Hrs 50min.

El regreso algo acelerado ya que no muy lejos de ahí me encuentro a María, quien a pesar de que ya casi no trae agua viene a muy buen paso y ya casi llega a la caseta. Bajo lo más rápido que puedo por el auto y regreso por ella. Conclusión, aunque cansados, pero satisfechos por el esfuerzo realizado. La montaña aún sin nieve es preciosa. Espero volver pronto para bajarle a las 2.5Hrs... así fué.








25 de marzo de 2008

Un poco de todo (19 Feb)

Así es, en las últimas 2 semanas las actividades han sido una mezcla de montaña, ruta y satisfacción de uno de los más básicos instintos: el gusto, jejejeje. La semana pasada llevé mi bici de mtb al taller para que le dieran su servicio y me la entregaron hasta el viernes, por lo que me perdí de la nocturna el martes en Bugambilias (y de los tacos al final). Así que más bien estuve en el pavimento, aunque solo acumulé 100 Kms la semana pasada. El sábado fuí de mi casa a la primer caseta de la carretera a Tepic, 65 Kms en total. Fué una rodada un tanto cuanto curiosa a pesar de ser un recorrido frecuente. Primero, cuando apenas comenzaba, justo en el crucero de Patria y Beethoven me dí cuenta que no traía la bomba de aire. "¡Vaya con el olvido! ¿Me regreso? No, mejor ya no, no creo necesitarla. Mmm... la carretera está llena de cosas que provocan ponchaduras, no es nada fuera de lo común. Mejor sí me regreso". Y voy pa'trás. Ya con la bombita ahora sí, vámonos. Todo bien hasta que justo después de La Venta del Astillero, psst... psst... psst... ponchadura en la llanta delantera. Y pensar que no quería regresar por la bomba... Reparación y continuación. El clima fresco. Sin mayores novedades llegué a la caseta y de regreso. Poco antes de llegar al periférico, me encuentro con una bicicleta tandem que además viene arrastrando un trailer con cosas... una pareja de güeritos que supongo son de Suiza, ya que en sus jerseys viene una dirección de internet que termina con ".ch". Se vé que están haciendo un laaargo recorrido. Me acerco para preguntarles qué onda, el hombre como que viene muy concentrado en el esfuerzo de pedalear y apenas me vé de reojo, y es más bien ella (quien viene atrás) la que me responde. Resulta que vienen desde Anchorage, Alaska, y traen el plan de llegar hasta la Patagonia. 10 meses llevan pedaleando... ¡wow! Mis respetos. Estos suizos sí que son apasionados por el deporte y las aventuras. Y la pregunta de siempre ¿cómo harán para financiarse un viaje así? Digo, para las condiciones de éste nuestro México lindo y querido, y más para los que somos empleados comunes y corrientes, de entrada obtener un patrocinio suena más complicado que viajar a la luna. Luego, suponiendo que se apretara uno el cinturón durante algunos años y se lograra reunir el dinero suficiente como para una aventura de éstas, el problema es ¿cómo encontrar trabajo después de tanto tiempo sin ejercer profesión? Se antoja, por decir lo menos, complicado.

En fin, dá gusto encontrar gente que realiza este tipo de travesías y que demuestra que mientras uno realmente se lo proponga, todo es posible. Los únicos obstáculos estan en nuestra mente. Esta semana me ausento ya que nos vamos a Los Cabos a ver a las ballenas y a conocer la zona, ojalá tengamos oportunidad de bucear.

24 de marzo de 2008

Vuelta al río (10 Feb)

Esta ruta es una hiper-clásica de La Primavera, solía hacerla seguido con los Cimarrones. Como hacía rato que no la rodaba, decidí intentarla en esta ocasión. La ventaja de esta ruta es que puedo hacerla desde la puerta de mi casa, así que salgo, paso por la Ciudad de los Niños, bajo por Cuauhtémoc hasta Mariano Otero y de ahí hasta el Km. 8.5, Mosca, Toboganes, Obsidianas y poco antes de llegar al río seco tomo un pequeño atajo hacia el río de agua caliente. Es un singletrack muy técnico el cual ahorita mismo es poco pedaleable ya que se han acumulado muchas piedras, troncos y hojas debido a su casi nulo uso. Habrá que darse una vuelta para darle una limpiadita y entonces puede convertirse en un muy buen descenso. Cruzo el río (es curiosa la sensación del agua caliente en los pies) y subo hasta el Cañón de las Flores. Ahí regreso por la carretera a Tepic, luego la Av. Vallarta, Av. Lázaro Cárdenas, vuelta a la derecha y en 3 cuadras estoy en casa.

Este día la ruta de La Mosca algo traía contra mí, que me dí un par de buenas caídas con su respectiva consecuencia... me saqué unos buenos bisteces de la pantorrilla derecha. Aún así mis ánimos no mermaron y continué pedaleando. Justo antes de entrar a Toboganes me encontré al buen Toño con su nueva bicicleta (el anterior cuadro suyo se le había roto) y rodamos juntos un rato. Al terminar Toboganes él se regresó y yo subí hacia Obsidianas.



¡Ouch!



¿Ven por qué le dicen Obsidianas?


Mi corcel tomando un descanso...


... y yo tomando fotos.


El río de agua caliente



La altimetría y los números de la rodada


Una buena pedaleada, lástima por las caídas... gajes del oficio. Cansado pero contento. Así fué...